Baker's Dozen – juega gratis online

Baker's Dozen es un solitario en el que todo está sobre la mesa desde el principio. Las 52 cartas se reparten en trece columnas de cuatro, y nunca llega reposición de ningún mazo. Para ganar hay que pensar por adelantado, porque cada carta se mueve sola, y una columna que se vacía queda inservible el resto de la partida. Las reglas se explican en un momento; las partidas no se resuelven tan deprisa.

El juego es antiguo: lo publicó por primera vez en 1883 el editor estadounidense William Brisbane Dick con el título «The Baker's Dozen», y sus reglas apenas han cambiado desde entonces. El nombre cuenta las columnas, porque la docena del panadero inglés tiene trece piezas. El origen de la expresión se explica de distintas maneras. A menudo se dice que los panaderos ingleses de la Edad Media daban un pan de más para librarse de las duras multas por vender piezas faltas de peso. El Oxford English Dictionary apunta en cambio a una costumbre comercial: quien vendía una docena a un revendedor añadía un decimotercer pan como ganancia para este. El español tiene su propia docena de trece, la docena del fraile. Solitarios emparentados como Spanish Patience o Portuguese Solitaire se diferencian sobre todo en lo que puede ocupar una columna vacía.

Trece columnas y ninguna reposición: las reglas de Baker's Dozen y cómo aprovecharlas

Al repartir, las trece columnas reciben cuatro cartas descubiertas cada una. Si un rey fuera a tapar otras cartas de su columna, pasa debajo de ellas, al principio de la columna, donde ya no tapa nada. Siete columnas están arriba y seis debajo, y en el borde derecho esperan, una sobre otra, las cuatro pilas de destino, en las que cada palo crece desde el as.

  • Cartas libres: Solo se puede mover la carta del final de una columna, la que no tiene ninguna otra encima, y siempre de una en una.
  • Trasladar: Una carta puede ir al final de otra columna si allí queda exactamente un valor por debajo, sea cual sea el palo. Un siete encaja, por tanto, sobre cualquiera de los cuatro ochos.
  • Columnas vacías: Una columna vacía se queda vacía. No puede entrar ninguna carta, ni siquiera un rey, y eso en todos los niveles.
  • Pilas de destino: Cada palo crece allí valor a valor, del as hasta su rey. Solo en Fácil puedes devolver al tablero la carta superior de una pila de destino; en Normal y Difícil, lo que sube ya no baja.
  • Manejo: Con un toque, la carta va a su pila de destino cuando encaja, o si no a una columna que la acepte. Si no hay ninguna de las dos cosas, se sacude un momento. Arrastrar también funciona, y en cuanto está claro que el resto sale sin problemas, el juego coloca solo las últimas cartas.

Salvo por la posibilidad de recuperar cartas en Fácil, los tres niveles siguen las mismas reglas. Fácil reparte distribuciones que perdonan mejor los errores; en Difícil las cartas importantes están más enterradas.

Trucos probados para las trece columnas:

  • Vaciar una columna solo si compensa: Una columna vacía ya no te sirve de nada. Por eso, retira la última carta de una columna solo si puede subir directamente a su pila de destino, no para limitarte a pasarla a otra columna.
  • Liberar primero ases y doses: Las pilas de destino no pueden crecer hasta que sus cartas bajas estén libres. Al principio, busca a propósito columnas en las que un as esté bajo pocas cartas.
  • Elegir el destino con cabeza: Para una carta suele haber varios sitios válidos. Déjala donde no tape ninguna carta que vayas a necesitar pronto, mejor en una columna cuyo extremo tenga que esperar todavía un buen rato.
  • Los reyes como cimiento: Como cada rey está debajo de todas las demás cartas de su columna, nunca bloquea nada. Una columna desmontada hasta su rey es ideal para secuencias descendentes, porque debajo no hay nada que vayas a necesitar antes.
  • Las secuencias largas cuestan movimientos después: Cada carta de una secuencia tendrá que bajar más tarde de una en una. No alargues una secuencia más de lo que vayas a poder subir después.

Todo a la vista, una carta por movimiento: cinco parientes de espíritu

Estos juegos comparten con Baker's Dozen el reparto descubierto, los movimientos de cartas sueltas o ambas cosas, pero cada uno pone el acento en otro sitio:

  • Todos en fila: La misma disposición de trece columnas de cuatro, incluso repartida también en dos filas. Pero allí las cartas no van a pilas de destino, sino a una única fila, cada vez subiendo o bajando un valor.
  • Simple Simon: También aquí el palo da igual al colocar y todo está a la vista. A cambio, las secuencias de un mismo palo se mudan juntas, y en una columna libre entra cualquier carta, justo lo que Baker's Dozen prohíbe.
  • Carta Blanca: El solitario de cartas descubiertas más conocido. Hay cuatro casillas libres para aparcar cartas sueltas, y la construcción alterna rojo y negro.
  • Eight Off: Ocho columnas con cartas descubiertas y nada menos que ocho casillas como almacén, la mitad ocupadas al empezar. Allí se coloca estrictamente sobre el mismo palo.
  • Solitario 40 & 8: También aquí mueves siempre una sola carta, aunque con dos barajas, un mazo y columnas vacías que aceptan cualquier carta.