Simple Simon – juega gratis online

En Simple Simon no hay nada oculto: las 52 cartas están boca arriba sobre la mesa desde el primer momento, y no hay mazo. Quien gana no se lo debe a una carta que salió en el momento justo, sino a un buen plan. Por eso el juego tiene más de gimnasia mental con naipes que de azar.

El nombre alude probablemente al Simple Simon de una vieja canción infantil inglesa, un muchacho algo simplón que, camino de la feria, se cruza con un vendedor de pasteles. En el mundo hispano el personaje se hizo popular gracias al poeta colombiano Rafael Pombo, que lo llevó al español como «Simón el bobito», el que quiere probar los pasteles sin tener con qué pagarlos. Lo único sencillo de este solitario, sin embargo, es el comienzo: las reglas caben en pocas frases, pero ordenar el tablero exige una buena visión de conjunto. Con el Spider comparte el objetivo de reunir cada palo en una secuencia completa del rey hacia abajo, que luego abandona la mesa por sí sola. Le basta, eso sí, con una baraja y no tiene ni una carta boca abajo, y por eso los libros de solitarios suelen incluirlo en la familia del Spider.

Simple Simon: reglas, movimientos en grupo y trucos útiles

Las 52 cartas ocupan diez columnas. Las tres de la izquierda reciben ocho cartas cada una, y a partir de ahí cada columna tiene una menos que la anterior, hasta que en la última de la derecha queda una carta suelta. El objetivo es ordenar sin huecos los cuatro palos, del rey hasta el as. En cuanto una de esas secuencias está reunida en una columna, sube por sí sola a uno de los cuatro espacios de arriba a la derecha, y cuando han llegado las cuatro, la partida está ganada.

  • Colocar cartas: Sobre cualquier carta puede ir la inmediatamente inferior, sea del palo que sea. Un seis encaja, por tanto, sobre cualquier siete.
  • Mover grupos: Solo trasladas varias cartas a la vez si forman una secuencia sin huecos de un solo palo, como el nueve, el ocho y el siete de picas. Puedes construir secuencias mezcladas, pero tendrás que desmontarlas carta a carta.
  • Columnas vacías: Admiten cualquier carta y cualquier grupo de un mismo palo. Para un rey es de todos modos el único sitio posible, porque no hay ningún valor por encima de él.
  • Secuencias completas: Un palo del rey al as se retira automáticamente. Nunca colocas tú una carta a mano en esos espacios.
  • Tocar o arrastrar: Al tocar una carta se mueve toda la secuencia del mismo palo a la que pertenece. Si quieres dividir una secuencia, arrastra la carta que corresponda con el dedo o el ratón.

Las reglas son las mismas en todos los niveles: Fácil reparte tableros más despejados y Difícil obliga a dar más rodeos. Si te atascas, deshacer y pedir una pista te sacan del apuro.

Estos trucos te harán avanzar:

  • Juntar cartas del mismo palo: Poner una carta encima de la siguiente más alta de su mismo palo casi siempre es un avance, porque solo esas secuencias se pueden mover después en bloque.
  • Secuencias mezcladas, con moderación: Poner una carta sobre otra de distinto palo da un respiro momentáneo, pero la deja atada hasta que desmontes la secuencia.
  • Tratar las columnas vacías como un tesoro: Con una columna libre desmontas secuencias mezcladas, aparcas reyes y recompones palos. Ocúpala solo si eso te hace avanzar de forma clara.
  • Empezar por la derecha: Las columnas de la derecha tienen pocas cartas. Si las despejas pronto, consigues enseguida los primeros huecos.
  • Primero mirar, luego mover: Con todo a la vista, antes del primer movimiento conviene fijarse en dónde están los reyes y qué palo resulta más fácil de reunir.

Para quien disfruta planificando con las cartas a la vista: cinco retos más

Cada uno de estos cinco juegos recoge una parte de este solitario y le da su propio acento:

  • Solitario Spider: El hermano mayor, con dos barajas. También allí las secuencias completas de un palo abandonan la mesa, pero muchas cartas empiezan boca abajo y un mazo reparte una y otra vez diez cartas nuevas. Cuántos palos entran en juego lo decides tú: uno, dos o cuatro.
  • Spiderette: El Spider en formato de bolsillo: una baraja y siete columnas, repartidas como en el Klondike. Como en Simple Simon, solo se mueven juntos los grupos de un mismo palo, pero aquí se suman cartas boca abajo y reposición desde el mazo.
  • Solitario Scorpion: También aquí cada palo se ordena desde su rey hasta el as, pero solo se colocan cartas dentro del mismo palo. A cambio, puedes mover cualquier carta boca arriba con todo lo que tiene encima, aunque esté desordenado, mientras que un hueco solo admite un rey.
  • Carta Blanca: Aquí tampoco hay cartas ocultas en ningún momento, así que la suerte al destapar no cuenta. Se construye alternando rojo sobre negro y negro sobre rojo, y cuatro casillas libres hacen de depósito temporal.
  • Eight Off: Tampoco tiene cartas boca abajo, construye secuencias del mismo palo y ofrece nada menos que ocho casillas libres, cuatro de ellas ocupadas al empezar. Eso sí, aquí cada carta sube por separado a las pilas de destino, a partir del as.